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7 consejos para ahorrar agua en verano

La última encuesta sobre el Suministro y el Saneamiento del Agua elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) apunta que cada español gasta de media unos 132 litros de agua al día, un consumo que crece en verano y a tenor del aumento de la necesidad de refrescarnos en esta época del año, cuando las temperaturas alcanzan los puntos más altos.

En los meses de calor nos duchamos más veces, ponemos más lavadoras y regamos el jardín más a menudo, entre otras, y esto se traduce en un incremento del gasto de agua. Y aunque es comprensible que el sofoco nos lleve a buscar fórmulas para refrescarnos continuamente, también es importante ser conscientes del hecho de que el agua es un recurso limitado y por ello es necesario consumirla de manera responsable.

Promover un buen uso del agua es clave si queremos garantizar la salud del planeta y, por ende, la nuestra, ya que el cambio climático afecta tanto a la cantidad como a la cantidad de agua que habrá en la Tierra. Hacer un buen uso del agua es una de las asignaturas pendientes de muchos españoles, si bien el aprobado no está tan lejos de nuestro alcance, sólo hay que comenzar por aplicar pequeños cambios en nuestra rutina diaria para conseguir evitar uno de los grandes males del verano: el despilfarro de agua.

Consejos útiles para ahorrar agua

  1. Cierra bien los grifos. Comencemos por lo básico. Por muy obvio que parezca, no cerrar bien los grifos o tener alguno estropeado en casa se va a traducir en un gasto excesivo de agua que vamos a ver reflejado en nuestra factura y que, además, no ayuda para nada a nuestro Medio Ambiente. Así, revisa las instalaciones, sobre todo antes de irte de vacaciones, y cierra los grifos siempre que no los uses, incluso cuando te estés lavando los dientes, afeitándote o enjabonándote el pelo en la ducha.

  2. Mejor la ducha que los baños. Si bien es cierto que en verano somos más de ducha fría rápida, pues es en invierno cuando apetecen más los baños de agua calentita, siempre ayuda ser consciente de que con la primera opción utilizamos un 50% menos de agua, lo que se traduce en un ahorro de unos 120 litros por ducha y de unos 3.500 litros de agua al mes. Así, trata de evitar los baños, cerrar el grifo mientras te enjabonas y aprovechar el agua que dejamos correr mientras esperamos a que ésta se temple. ¿Qué tal si utilizas un cubo para recoger todo esa agua perdida mientras regulamos el termostato? Luego podrás usarla para lavar platos o regar las plantas, por ejemplo.

  3. Riega las plantas en las horas más frescas del día. Y seguimos con las plantas, a las que, es cierto, hay que mimar algo más en verano en términos de agua, pues también sufren con el aumento de las temperaturas. No decimos que dejes de regarlas, pero sí que lo hagas de la manera más eficiente. Si riegas tus flores durante el día el agua que emplees se evaporará más rápido por culpa del calor, lo que te obligará a tener que regalarlas con mayor frecuencia; apuesta, así, por las franjas horarias en las que las temperaturas son más bajas. Recuerda, además, que aprovechar el agua de la lluvia recogiéndola en cubos es un buen recurso para suplir tus tareas de jardinería.

  4. Electrodomésticos a pleno rendimiento. Lavar los platos o poner la lavadora son tareas diarias en las que se produce un elevado gasto de agua; podemos gastar entre 90 y 100 litros cada vez que lo hacemos. Así, lo ideal es aprovechar al máximo la capacidad de estos electrodomésticos: nada de dejar el tambor de la lavadora o el lavavajillas a medias. Te garantizas un ahorro de entre el 20 y el 50% de agua al mes.

  5. No desperdicies agua en descongelar alimentos. Todos lo hemos hecho alguna vez, el descongelar un par de filetes de pechuga bajo el grifo de agua caliente para ir más rápidos. Hacerlo, sin embargo, se traduce en un desaprovechamiento del agua que hay que evitar. La solución en realidad es muy sencilla: aprovechar la temperatura ambiente para descongelar o hacerlo dejando los alimentos en la nevera unas horas antes.

  6. Proteger el agua de la piscina. Si tienes la suerte de tener piscina en casa, debes saber que también hay formas de amortizar el agua que ésta almacena. Cubre la piscina con una lona protectora cuando no la uses para evitar la evaporación del agua por el calor.

    7. Atento al consumo diario. Es tan sencillo como revisar la factura del agua que nos llega cada dos meses a casa, pues en éstas se marca nuestro consumo de metros cúbicos; sólo tendrás que dividir el total por el número de personas que hay en casa. Ten en cuenta que cada metro cúbico 1000 litros de agua. La media diaria ronda los 130-140, así que si el resultado es muy superior es el momento de replantearse reducir el gasto.